Los efectos de la comida en las emociones

Una conferencia  de Montse Bradford sobre alimentación y emociones

Montse Bradford

Ayer cambié mi clase de aikido por una conferencia de Montse Bradford, una mujer que lleva muchos años difundiendo las virtudes de la cocina energética. Si no la conocéis, os recomiendo que visitéis su web y busquéis sus libros. La charla llevaba por título “Los órganos, sus emociones y su equilibrio”.

Desde un principio Bradford insistió en que la comida tiene efectos en nuestros tres cuerpos: físico, emocional y mental. Lo que bebemos y comemos tiene una energía y cuando entra en nuestro cuerpo provoca un efecto, una reacción, a nivel orgánico, emocional y mental. Por ejemplo, cuando tomamos alcohol nuestro hígado y nuestros riñones se debilitan; surgen emociones intensas y nos deshinibimos; y los pensamientos dejan de funcionar de la manera habitual. El del alcohol puede ser un ejemplo extremo, pero todos los alimentos y bebidas tienen efectos en nuestro cuerpo, sean más fuertes o más débiles.

Por otra parte, explicó que nuestras experiencias dan forma a nuestros hábitos y creencias y, a su vez, nuestros hábitos y creencias generan pensamientos, que generan emociones, que tienen efectos en nuestro sistéma orgánico. Es decir, que la manera como vivimos y como entendemos el mundo también influye en la salud de nuestros organos, emociones y pensamientos. Y claro, si los hábitos y creencias influyen tanto en nuestro equilibrio -o desequilibrio-, entonces merecerá la pena revisar los hábitos y creencias relacionados con la alimentación, ¿no?

Teniendo esto en cuenta, Bradford sostiene que la clave está en el conocimiento: si conocemos los efectos de los alimentos podemos elegir qué reacciones queremos provocar en nosotros mismos. El conocimiento nos da libertad. Estoy totalmente de acuerdo.

Los órganos, sus emociones y alimentos que los desequilibran

En la medicina tradicional china (MTC) los órganos se agrupan según su energía de la siguiente manera: Hígado-Vesícula Biliar; Riñon-Vejiga; Estómago-Bazo-Páncreas; Pulmón-Intestino Grueso; y Corazón Intestino Delgado. Siguiendo esta clasificación Bradford resumió las emociones posivas y negativas asociadas a estos órganos y los alimentos que los debilitan. A continuación presento un breve resumen a partir de las notas que tomé:

Hígado-Vesícula Biliar

Emociones y estados negativos: tensión, ira, impaciencia, irritabilidad, intransigencia, etc.

Emociones y estados positivos: flexibilidad, creatividad, paciencia, orden, claridad mental, apertura

Alimentos que los debilitan: todas las grasas saturadas (carne, lácteos, huevos, horneados de harina, fritos), exceso de sal, alcohol, drogas, aditivos alimentarios, exceso de cereal y frutos secos, carencia de verduras de hoja verde, etc.


Riñon-Vejiga

Emociones y estados negativos: miedo, falta de iniciativa, timidez, indecisión, confusión, etc.

Emociones y estados positivos: espíritu aventurero, corage, decisión, confianza, claridad, etc.

Alimentos que los debilitan: todos los alimentos fríos, exceso de crudos, exceso de líquidos, alcohol, vinagres, bebidas gaseosas azucaradas, azúcares refinados, fruta tropical, estimulantes, etc.

Estómago-Bazo-Páncreas

Emociones y estados negativos: hipersensibilidad, preocupación excesiva, quejas constantes, autocompadecencia (¡pobre de mí!), cinismo, desconfianza, dependencia emocional, falta de autoestima, etc.

Emociones y estados positivos: apertura, confianza, autoestima, entrega, solidaridad, etc.

Alimentos que los debilitan: los mismos que para el Hígado, azúcares refinados, picantes, levaduras, alcohol, exceso de crudos, estimulantes, etc.

Pulmón-Intestino Grueso

Emociones y estados negativos: depresión, melancolía, tristeza, sarcasmo, crítica excesiva, etc.

Emociones y estados positivos: alegría, apertura, solidaridad, etc.

Alimentos que los debilitan: harinas, grasas saturadas, exceso de cereal, levaduras, antibióticos, picantes, etc.

Corazón-Intestino Delgado

Emociones y estados negativos: hiperactividad, superficialidad, volatilidad, falta de centro, descontrol, etc.

Emociones y estados positivos: caridad mental, estabilidad, centro fuerte, calma, etc.

Alimentos que los debilitan: grasas saturadas, levaduras, antibióticos, picantes, etc.

Mi valoración de la experiencia

La conferencia me pareció brillante y me gustó mucho la energía y la vitalidad que transmitía Bradford. Además se nota que sabe de lo que habla y es muy pedagógica. Si estáis en Barcelona os recomiendo que vayáis a una de las charlas gratuitas que ofrece (como la de ayer).

De hecho, me gustó tanto que me encantaría hacer alguno de sus cursos. No obstante, creo que este año no podrá ser, ¡ya tengo la agenda a tope y un montón de gastos! Aunque tal vez sí que pueda hacer alguno de sus monográficos… Y lo que seguro que voy a hacer es comprarme La alquimia en la cocina.

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11 Respuestas a Los efectos de la comida en las emociones

  1. LA Cris octubre 1, 2010 at 11:41 #

    Molas masssssssssssu Ñaki Ñaki
    Me encanta tu superweb y lo que has escrito.
    A tope darling

    besiños

  2. Montse Bradford octubre 1, 2010 at 14:00 #

    Muy bien Iñaki, estupendo que te gustara! A ver si te vienes a algun curso, ya que es entonces cuando se puede comprender con profundidad todo este apasionante mundo de la ENERGIA!! Un abrazo, Montse.

  3. Pilar octubre 2, 2010 at 01:24 #

    Muy interesanet Iñaki!! Ya sabes que todo lo que sea comida y salud…

  4. isabel perdomo octubre 2, 2010 at 18:50 #

    buenos apuntes los que has recogido, felicitaciones por el artículo.

  5. Kepa octubre 17, 2010 at 15:35 #

    Siento curiosidad por saber si todo esto tiene una fundamentación científica o racional.

  6. Iñaki
    Iñaki octubre 17, 2010 at 16:20 #

    Sí, sería interesante saber más sobre la relación entre alimentación y emociones desde un punto de vista científico. De todas maneras me parece bastante lógico pensar que, dado que las emociones tienen una base bioquímica, las reacciones que la comida provoca en nuestro cuerpo puedan tener efectos emocionales, ¿no?

  7. Kepa octubre 20, 2010 at 19:15 #

    Es seguro que existe un efecto; la cuestión es qué criterio se sigue para hallar las relaciones entre la alimentación y el bienestar personal.

    No puedo imaginarme cómo se puede llegar a relacionar el páncreas, la autocomplacencia, y la ingesta de levadura como alimento, aunque me encantaría que me lo explicasen.

  8. Núria noviembre 22, 2010 at 10:25 #

    Me encanta tu blog Iñaki, felicidades!!!
    Todos los libros de Montse Bradford estan genial, yo tengo unos cuantos. “La alquimia en la cocina” es la segunda parte de “La nueva cocina energética”

    Yo tuve la oportunidad de conocerla y charlar con ella en Biocultura hace un par de años y es muy amable… cercana, es un encanto!!! Y se explica muy bién, se adapata a todo tipo de personas.. y como dices super recomendable sus charlas!!! Mucha gente ignora lo malo que son los azúcares y grasas, lacteos, alcohol….

  9. Kepa diciembre 10, 2010 at 15:34 #

    ¿Los lácteos son malos?

    • Iñaki
      Iñaki diciembre 14, 2010 at 21:41 #

      ¿Los lácteos son buenos?

  10. Kepa diciembre 18, 2010 at 21:29 #

    Yo no he dicho que sean buenos o malos, me ha parecido entender que son perjudiciales, y tan sólo buscaba una explicación :)

    Aunque haber un amplio consenso en que, para personas sanas, son una buena fuente de nutrientes. Evidentemente quienes sufran de intolerancia a la lactosa no deberían beber leche, y quienes tengan tendencia a la hipercolesterolemia no deberían comer mucho queso. Pero eso mismo es aplicable a cualquier otro alimento.

    ¿Por qué pueden ser los lácteos perniciosos para la salud?

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